
Comenzando mi sexto día como barcelonés, me angustia la rapidez con que se suceden los días y me fascina la posibilidad de seguir disfrutando de esta ciudad.
El Passeig de Gracia, El Rabal, El Born, el barrio gótico y sus locas arquitecturas, cada rincón de este corazón del mediterráneo me incita a qedarm, me demuestra pq aqi calienta el Sol cn más fuerza y m llama, m llama al recoveco más profundo de mi ser para brotar y florecer. Pero para eso aún falta mucho, tanto diría yo que prefiero disfrutarla como si d un caramelo se tratase y seguir caminando sin miedos. Adoro esta ciudad, vendré para qedarm!

