No suelo referirme al cine proyectado en las salas comerciales. No me gustan las aglomeraciones. Sin embargo me veo obligado a declararme entusiasta defensor del último film del actor británico (creo) Sacha Baron Cohen. Si en su primera película de conocimiento público (Ali G in da house) se llevó más palos que una estera (no dejaba de tener gracia un rapero yiddish que duerme bajo una bandera rastafari y conduce un Renault 5 tuneado), en esta ocasión afinó muchísimo más el escalpelo satírico para ofrecer a la gran pantalla un pseudo documental rodado mediante un viaje centrado en el intercambio cultural, protagonizado por segundo más grande reportero de gloriosa nación Kazakhstan, Borat.

No voy a extenderme más de lo innecesario porque no hay más que dedicar una hora y media más o menos a verla. Sólo me quedo con una deliciosa curiosidad que me ha secuestrado: a pesar de referirse a la mayor de las repúblicas del Asia Central, las tomas referentes al hogar del protagonista se rodaron en un pequeño pueblo de Rumanía. Lo llamativo sin duda está en pensar hasta que punto pudo inmiscuírse en la vida de tan singular y admirable pueblo.
P.D. un enlace autoformativo:
www.borat.tv
2 comentarios:
Por lo que he leído por ahí se ve que realmente muchas escenas eran cámaras ocultas. Estoy de acuerdo contigo, la película es estupenda :), y su música aún más. (Me encanta el tema de los judíos, me río al recordarlo).
La web es lo peor, jaja, pero siendo de Borat no podría estar hecha de otra forma!
Tengo curiosidad por conocer al tercer personaje de este tío, un gay de no sé donde con unas ideas un poco nazis.
Jota, enviale a Tere tus proyectos o te quedaras sin un hueco en Madrid. Hazme caso, meu, que la Tere controla y no estamos como para dejar pasar una oportunidad como esta, no crees?
Tengo que ver esa peli, mi unica pregunta es si se puede afrontar sin haberse fumado antes un carton de tabaco ruso. Carrick, carrick...
Publicar un comentario