martes, noviembre 25, 2008

Ausencia y Pasión

Si te llevara el olvido
allá donde los sueños se pierden;
si te esfumara la mañana
como se disipa su niebla;
quizá entonces,
(tránsito trascendente)
se encogería el espíritu para exprimir gota a gota
su esencia,
anhelo perpetuo de las mil tardes
pendientes por pasear,
en las que tomando tu mano
volaramos bien lejos
por encima de tejados y avenidas dejando atrás la ciudad
(prisión de nuestras vidas)
hasta alcanzar la mar,
el sosiego
en el que las olas, rumor perpetuo,
te susurrarán su emoción contenida,
calma y dolor por la perenne ausencia
de todos los amados que fueron
y nunca volvieron.

<< Contempla lo insondable,
-voz profunda del Océano-
el lugar donde los corazones en paz,
lecho de coral y vida
tras las verdes pupilas translúcidas
que te reflejan
donde jamás antes alcanzó la luz.>>

Ahora seamos,
en el acantilado de la vida
desde el cual se contempla (en unidad)
una promesa,
nuestra promesa salada bajo su manto infinito,
recuerdo oculto de inquietudes propias
por si te llevara el olvido.







J. La Vía Láctea

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