Pasan los días entre exámenes y helados, y poco a poco la calle se va engalanando para el más importante evento en la historia de las democracias: las elecciones, en este caso autonómicas. Se respira cierta tensión en los partidarios declarados de uno u otro bando, las encuestas se convierten en el centro de atención de la prensa española, muy por encima del embarazo de Doña Letizia o las desgracias familiares de Al bano (se escribe separado, junto, con guión?). Historias aparte, lo que está claro es que aquí se reparte el bacalao por otros cuatro años, y todos quieren sacar tajada. Cuando leo la prensa o veo las noticias del Telediario, veo a estos pobres hombres y a su equipo de camerino desgañitándose (o era desgallitándose, no sé y lo mismo da) como buenos pedigüeños por los votos del personal. Lo mejor de todo es que según escuxes a Fraga, a Touri o a Quintana cada uno te enseña el barrio de un color, como en una película de Disney donde los edificios canten y todo a tu alrededor baila con los colores del partido.

Se me acaba el tiempo y no me gustaría terminar hoy sin daros mi opinión acerca del tema: España necesita un gobierno fuerte, con la cabeza bien en su sitio y un presidente emblemático. Pocos hombres dan la talla en estas circunstancias y todos conocemos la máxima de que el poder corrompe, pero al candidato que propongo la gloria sólo le dió un motivo para reflexionar y darle al coco. Chicos, chicas, votad a quien os apetezca o no votéis, o dad un golpe de estado y cambiad el sistema pero no lograréis la tranquilidad sin un lider como este: dejaros de monsergas sobre los Tres Caballeros y votemos a Pepe Navarro!!!
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