lunes, diciembre 18, 2006

En la órbita planetaria



Aunque parezca que he desatendido en los últimos días este espejillo estallado, no se trata de abandono sino de traslación y rotación. Una mariquilla me ha puesto en órbita y ahora os contemplo desde el universo como mi admirado tocayo Gagarin. Aquí todo sucede más despacio, con más calma, acorde al orden natural; eso no quita que siga trabajando desde las alturas a destajanov; aprovecho y envío el parte: comunico a Terebere que estoy acelerando el ritmo de producción y antes del fin de semana entregaré los microfilms acordados; a la gente de Santiago, que todo va grelo en mano y pie en el camino; a mi querido rato que puede que vuelva a escribir y a mí, que la vida es una ranchera.

Cada palabra que sale de mi boca.

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