Desde que se me cruzaron los cables, he creído totalmente en el valor empírico de las cicatrices. La cicatriz implica experiencia pretérita pero no olvidada, un recuerdo de lo que no se debe olvidar. Y he aquí que a través de mi moza me llega un musical titulado Hedwig and the angry inch, una historia más del individuo atrapado por la sociedad. Aquí os dejo dos canciones de la película. La 1ª se titula Angry inch,
la 2ª Hedwig's lament,
espero que os gusten, a mí me sorprendieron.
miércoles, febrero 28, 2007
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