
Todo está preparado para que durante 2,3,4 noches todo el q quiera pueda disfrutar de este extraño suceso nómada; el pinar donde se asienta la zona de acampada se transforma en una sociedad autosuficiente suspensa en el tiempo y el espacio. Yo he participado en tres ocasiones, las dos últimas consecutivas, despendolándome entre dunas y pinos, a veces sin saber mu bien por donde andas ni a donde vas, pero convencido d que estas viviendo una experiencia única. Os recomiendo a todos q vayais, aunque sea un solo día y que comprobeis con vuestros propios ojos la locura y el frenesí de una Babilonia itinerante q aparece en uno de los puntos más al norte de la Península Ibérica, durante unos escasos días (y noches) en los meses de Julio. Morouzos será nuestro pequeño paraíso hasta q el mundo nos diga lo contrario.

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